Tengo un par de lenguajes de programación favoritos, aquellos que se me facilitan más y tienen un no se qué, que qué se yo, son esos lenguajes que utilizo cuando quiero hacer algo por mi cuenta y me doy tiempo de experimentar, tengo cierto romance con ellos, me parecen tan útiles y sofisticados a su manera como los que utilizo para las aplicaciones empresariales, aunque no tengan ese basto framework .NET, mis antiguos y favoritos: AS y PHP.
Al igual que ese romance que me dio por Linux, cuando me dio por evangelizar y querer hacer todo a la manera libre, eso me parecía lo correcto, aunque no siempre lo más sencillo.
Ahora que me enfrasco más y más en las aplicaciones web .NET, que ya llevo un tiempo trabajando y ahora que vuelvo a escribir líneas de código, veo que ya pienso diferente respecto a la manera de desarrollar aplicaciones web.
El .Net me introdujo a escribir mis clases de una manera diferente a la acostumbrada, me he dado cuenta que me ahorra gran parte del trabajo con el framework, tengo que preocuparme de menos cosas, me estoy ahorrando tiempo y esfuerzo en escribir el código. No en todos los casos es mejor utilizar ASP, como tampoco lo es utilizar en todos los casos PHP, creo que ambas tecnologías se deben ver como herramientas para realizar un trabajo, dejar los romances y apegos a un lado y aplicar lo mejor que pueda las bondades de uno u otro. Para nosotros deben ser herramientas para nuestro trabajo y dominarlas lo mejor que se pueda en uno u otro caso.
Pero no niego que es difícil empezar a comprender el otro lenguaje y adaptarse a sus soluciones, eso requiere un poco más de tiempo, a paso firme, siempre se logra. También es cierto que el lenguaje que más dominas, el que más te gusta, de cierta manera lo haces tuyo, obtienes una mayor velocidad y fluidez, seguramente es un lenguaje que manejas desde hace tiempo y te ha sacado de muchos problemas, digamos que le “cogemos cariño”.
Y seguramente le cogeremos cariño a otros lenguajes que vengan y necesitemos (y queramos) aprender, mi recomendación más sincera es que tomen un lenguaje, ya sea en el trabajo o en casa, un lenguaje diferente al que están acostumbrados y comiencen a experimentar con él, ya verán que les resultará interesante la experiencia.
Herramientas para el trabajo y amantes para la casa.